El Sistema Solar está formado por una estrella central, el Sol, los cuerpos que le acompañan y el espacio que queda entre ellos.
Ocho planetas giran alrededor del Sol:
Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, además
del planeta enano, Plutón. La Tierra es nuestro planeta y tiene un satélite, la
Luna. Algunos planetas tienen satélites girando a su alrededor, otros no.
Los asteroides son rocas más pequeñas que también giran, la mayoría entre Marte y Júpiter. Además, están los cometas que se acercan y se alejan mucho del Sol.
A veces llega a la Tierra un fragmento de materia extraterrestre. La mayoría se encienden y se desintegran cuando entran en la atmosfera. Son los meteoritos. Los planetas, muchos de los satélites de los planetas y los asteroides giran alrededor del Sol en la misma dirección, en órbitas casi circulares. Cuando se observa desde lo alto del polo norte del Sol, los planetas orbitan en una dirección contraria al movimiento de las agujas del reloj.
Los asteroides son rocas más pequeñas que también giran, la mayoría entre Marte y Júpiter. Además, están los cometas que se acercan y se alejan mucho del Sol.
A veces llega a la Tierra un fragmento de materia extraterrestre. La mayoría se encienden y se desintegran cuando entran en la atmosfera. Son los meteoritos. Los planetas, muchos de los satélites de los planetas y los asteroides giran alrededor del Sol en la misma dirección, en órbitas casi circulares. Cuando se observa desde lo alto del polo norte del Sol, los planetas orbitan en una dirección contraria al movimiento de las agujas del reloj.
Casi todos los planetas orbitan
alrededor del Sol en el mismo plano, llamado eclíptica. Plutón es un caso
especial, ya que su órbita es la más inclinada y la más elíptica de todos.
Hasta hace poco se le consideraba un planeta, pero ya no. El eje de rotación de
muchos de los planetas es casi perpendicular al eclíptico. Las excepciones son
Urano y Plutón, los cuales están inclinados hacia sus lados.
Casi todo el sistema solar por volumen
parece ser un espacio vacío que llamamos "medio interplanetario".
Incluye varias formas de energía y se contiene, sobre todo, polvo y gas
interplanetarios.
FORMACIÓN DEL SISTEMA SOLAR
Es difícil precisar el origen del
Sistema Solar. Los científicos creen que puede situarse hace unos 4.650
millones de años. Según la teoría de Laplace, una inmensa nube de gas y polvo
se contrajo a causa de la fuerza de la gravedad y comenzó a girar a gran
velocidad, probablemente, debido a la explosión de una supernova cercana.
¿Cómo se formó el Sol?
La mayor parte de la materia se acumuló
en el centro. La presión era tan elevada que los átomos comenzaron a partirse,
liberando energía y formando una estrella. Al mismo tiempo se iban definiendo
algunos remolinos que, al crecer, aumentaban su gravedad y recogían más
materiales en cada vuelta.
También había muchas colisiones.
Millones de objetos se acercaban y se unían o chocaban con violencia y se
partían en trozos. Los encuentros constructivos predominaron y, en sólo 100
millones de años, adquirió un aspecto semejante al actual. Después cada cuerpo
continuó su propia evolución.
Origen de los Planetas
Cualquier teoría que pretenda explicar
la formación del Sistema Solar deberá tener en cuenta que el Sol gira
lentamente y sólo tiene 1 por ciento del momento angular, pero tiene el 99,9%
de su masa, mientras que los planetas tienen el 99% del momento angular y sólo
un 0,1% de la masa.
Hay cinco teorías consideradas
razonables:
La teoría de Acreción asume que el Sol pasó a través de una
densa nube interestelar, y emergió rodeado de un envoltorio de polvo y gas.
La teoría de los Proto-planetas dice que inicialmente hubo una
densa nube interestelar que formó un cúmulo. Las estrellas resultantes, por ser
grandes, tenían bajas velocidades de rotación, en cambio los planetas, formados
en la misma nube, tenían velocidades mayores cuando fueron capturados por las
estrellas, incluido el Sol.
La teoría de Captura explica que el Sol interactuó con una
proto-estrella cercana, sacando materia de esta. La baja velocidad de rotación
del Sol, se explica cómo debida a su formación anterior a la de los planetas.
La teoría Laplaciana Moderna asume que la condensación del Sol
contenía granos de polvo sólido que, a causa del roce en el centro, frenaron la
rotación solar. Después la temperatura del Sol aumentó y el polvo se evaporó.
La teoría de la Nebulosa Moderna se basa en la observación de
estrellas jóvenes, rodeadas de densos discos de polvo que se van frenando. Al
concentrarse la mayor parte de la masa en el centro, los trozos exteriores, ya
separados, reciben más energía y se frenan menos, con lo que aumenta la
diferencia de velocidades.





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